lunes, 6 de abril de 2009
domingo, 4 de enero de 2009
Aquí me siento. En un lugar.
Puedo estar en una silla, que está en una habitación, que está en una casa, que está en un barrio, de una ciudad, de una zona, de un país... del mundo... la galaxia... el universo.
Cuando toco con mi mano la áspera pintura levantada de la vieja ventana de madera yo estoy en mi mano. Cuando observo con detenimiento las gotas de frío arropadas entre el musgo de mi ventana yo estoy en mis ojos. Me sitúo en los oídos cuando me concentro en la melodía que gotea lejana hacia mi.
Desde esta esquina de mi casa yo veo los rincones que me rodean. Porque yo estoy aquí y todo esto a mi alrededor. Pero ¿y si me miraras de más lejos? ¿Donde estaría yo? Yo sería la habitación, estaría en una casa. Y si me miras de lejos, yo sería la casa. Yo soy sus puertas, sus paredes y sus techos. Volvemos a alejarnos. Y ahora soy un edificio, soy los insectos que roen sus entrañas y viven de su acogedor calor. Soy el tejado que refleja el sol y la luna. Soy el árbol que descansa al lado. Y más lejos aún soy una ciudad entera. Llena de seres, de vida, de muerte, de piedras, carne, huesos, clorofila, gas, liquido...
Cuando volvemos a mirar todo es más pequeño y el punto de mira abarca mas. Y soy ríos y montañas. Yo estoy ahí, yo soy ahí. Y después, después soy el mundo, porque estoy allí. Estoy en China y en Francia a la vez. Y estoy en la galaxia... y estoy en el universo.
¿Por que no?
Volvamos a mi esquinita de casa, agazapada entre las vetas de la madera. Ahí estoy. Dos brazos, dos piernas, una cabeza, un cuerpo. ¿Esa soy yo? Si nos acercamos... ¿Donde estoy? ¿en un brazo? ¿ en una pierna?
¿Y mas cerca? Quizás en un ojo... en una uña... ¿donde estoy?
En una célula, en un átomo, en un qark.... yo soy ese qark... ¿solo uno? ¿Soy mas de uno? ¿Hasta donde? ¿Hay un límite donde decir "no soy yo"? ¿Lo dice la vista? ¿Y que dice el oído... el gusto... el tacto? ¿Donde acaba esa rama de yo misma? ¿Donde acaban los sentimientos? ¿Están donde estoy yo o se alargan y se expanden fuera de mi?
Pero para todas esas preguntas tendría que saber donde estoy yo... aquí... y saber que es aquí... porque puede ser dos sitios a la vez... o de echo todos.
miércoles, 15 de octubre de 2008
¿Qué es el tiempo?
Sabemos que está ahí porque vemos sus consecuencias. Pero no lo vemos como si fuera un libro, un perro o un árbol. El tiempo pasa y nadie lo ve caminar. Acaso solo sus huellas que no son sinó un ciclo de movimientos solares y lunares con nombres impuestos por el ser humano. El tiempo está enjaulado y expuesto en cada reloj bajo la mirada de números y manecillas. Un montón de arena que se desliza del espacio superior por un encorsetado cuello de cristal hacia el inferior.
¿Pero acaso no es el presente cuando vemos deslizarse la arena? ¿Sabemos que en el pasado la parte inferior se encontraba vacía mientras la superior rebosaba de minúsculos cristales de roca? Pero ¿dónde está esa imagen? No está al lado de la imagen del presente, que nunca es estática ni es una en concreto. No se puede acceder a la imagen del pasado como si fuera una película grabada en la que se pueda congelar la imagen deseada. El presente es un continuo fluir y no es nada en concreto. El pasado y el futuro son parte de ese riachuelo atemporal y sin embargo no existen. El futuro no existe y el pasado... es energía en nuestras mentes, moldeable y manipulable como recuerdo.
¿Acaso el pasado se muda a otro soporte viviendo en nuestra mente? Se puede decir quizás que el pasado se convierte en presente en nuestra psique, pero no se puede acceder como si fuera el presente. Pero quien sabe si este continuo fluir del presente inconcluso e intemporal no es sino el conjunto de todos los tiempos a la vez, hace 100.000 años y dentro de 3.000, solo que se encuentra en capas. Al fin y al cabo todo tiempo ha sido y sera presente... y deja de serlo tan rápido como nos damos cuenta de ello.
¿Que es el tiempo?
Medimos su camino por el desgaste, por la vejez, porque todos nos oxidamos como trozos de metal. El aire quema, nuestra materia se desgasta, la carne falla... ¿eso es tiempo? ¿la transformación? ¿el tiempo que le lleva? Para unos mas, para otros menos... ¿de quien mide el tiempo el reloj? ¿a que paso corre?
El mañana no existe y el ayer pude habérmelo inventado, solo existe el ahora... no, el ahora... no, el ahora... ahora... solo este instante... que ya ha pasado y quizás me lo imaginé, por eso solo existe el ahora... este.
lunes, 15 de septiembre de 2008
Psyché
Psique.
Del griego ψυχή (psyché), cuyo significado es “alma”, entendiéndolo como la energía vital que nos acompaña hasta la hora de la muerte, ese ultimo hálito de vida que escapa al espirar, soplar... el cual es significado del verbo ψύχω (psycho) curiosamente. Así psyché puede llegar a significar la respiración, la vida misma.
Es el conjunto de procesos de la mente, todo aquello que se remueve en nuestras cabezas. Rige tanto el subconsciente como el inconsciente. Nos implica en el entorno, nos ata con los sucesos que nos rodean y nos permite aprender y relacionarnos. La psique reina sobre las emociones y sensaciones... nos dota de inteligencia y a algunos animales de cierta consciencia peculiar que nos permite reconocernos como fichas de un gran juego y tomar parte en él.
Se podría hablar largo y tendido de la psique, de su lado metafísico, espiritual, del aliento de la vida, el ser... Podría divagar horas y horas sobre las personas que han intentado estudiarlo y comprenderlo, catalogarlo y diseccionarlo. Hablamos de una maquina que usa incógnitas por engranajes y sus cintas y cadenas tiran de nuestros sentidos haciéndonos tambalear entre la cordura, la locura, los sentimientos encarnados, los miedos arraigados, pequeños fallos de fabrica en ocasiones o quizás simple suciedad de donde no supimos mirar a la hora de limpiar.
Tan basta es la psique que no encuentra lugar adentro de su jaula de carne e impulsos eléctricos que crean un lienzo sin límites físicos. La psique no se toca, ni se huele, ni se oye... ahí está. Pero puede que haya quien prefiera no creer en ella.
Y sin embargo, mientras la respuesta escapa entre mis manos como un puñado de polvo y arena no puedo mas que evitar contar esos graciosos granitos que se deslizan entre mis dedos y remover entre los engranajes, tic tac, del ritmico mecanismo de reloj.
¿Que es la psique...?
lunes, 1 de septiembre de 2008
Ela se levanta del rincón en el que estaba sentada, en el suelo, apoyada contra una pared desconchada y cochambrosa. Se filtraba la luz de la noche por entre los maderos que intentaban tapar difícilmente el hueco de la ventana, como las manos de un niño curioso que abre los dedos cuando se tapa la cara porque quiere ver y no. Con lentitud se acerca hasta donde revolotea la gorda polilla, no tiene prisa ni acercándose a un animal que en dos aleteos podría despistar hasta a un gato. Pero ella sabe que la polilla no irá a ningún lado, solo mueve sus alitas plateadas de arriba abajo, arriba abajo... Extiende una mano y... ya es suya. Pobre polilla, ella entró tan tranquila por un hueco de la ventana porque nadie le dijo que adentro había arañas, tejiendo sus telas, esperando a todas esas polillas que por ignorancia entraban allí. ¿Pero qué buscarían allí?
-¿Que buscas polilla gorda y peluda?¿Qué buscas?- Ela la mantiene sujetándola con 2 dedos de cada mano en cada ala. Se sienta de nuevo donde momentos antes había estado, quien sabe por cuanto tiempo.- Aquí no hay nada ¿sabes?, noo, no hay nada. Solo arañas gordas y hambrientas esperando polillas grandes y jugosas como tú. Pero eso tu no lo sabías ¿eh? Y si ahora te suelto...¿se lo dirás al resto de las polillas del mundo? La cosa suele funcionar así, tu sabes algo, algo importante, algo malo, algo horroroso... y se lo tienes que contar a tooodoos, para que tengan cuidaaado y no puedan vivir eso tan maalo y horrorooooso. ¿Pero y entonces?- su voz cambia de tono, del dulce sonido de los murmullos que le brindaba al insecto a una rabia contenida difícilmente, alzando la voz por momentos- ¿¡Entonces quién pensará en las arañas?! ¡Dime!¡Quién!¡Quién!- arrancándole ambas alas coge el insecto por el blando cuerpo y levantándose rápidamente , a grandes zancadas, se mete en la habitación de al lado. Allí abre un viejo armario donde hay una gorda y peluda araña estática en medio de su tela. La mujer lanza con desprecio la polilla mutilada a la red. Nada mas rozarla y engancharse en ella la araña acude al inesperado banquete. Mirando con unos ojos que parecería a punto de estallar en lágrimas si no fuera porque estaba vacía de ellas la mujer cierra la puerta del armario de golpe gritando.- ¡Mira quien piensa en las arañas!
-Y las alitas en el suelo- murmura mientras se agacha a recoger las dos extremidades brillantes del insecto y las observa girándolas con los dedos- sin las alitas no eres nada... alitas de plata.
(extracto del 2005)
De polillas culpables e indefensas arañas acechantes, da comienzo este paseo por la espiral del caos.


