Ela se levanta del rincón en el que estaba sentada, en el suelo, apoyada contra una pared desconchada y cochambrosa. Se filtraba la luz de la noche por entre los maderos que intentaban tapar difícilmente el hueco de la ventana, como las manos de un niño curioso que abre los dedos cuando se tapa la cara porque quiere ver y no. Con lentitud se acerca hasta donde revolotea la gorda polilla, no tiene prisa ni acercándose a un animal que en dos aleteos podría despistar hasta a un gato. Pero ella sabe que la polilla no irá a ningún lado, solo mueve sus alitas plateadas de arriba abajo, arriba abajo... Extiende una mano y... ya es suya. Pobre polilla, ella entró tan tranquila por un hueco de la ventana porque nadie le dijo que adentro había arañas, tejiendo sus telas, esperando a todas esas polillas que por ignorancia entraban allí. ¿Pero qué buscarían allí?
-¿Que buscas polilla gorda y peluda?¿Qué buscas?- Ela la mantiene sujetándola con 2 dedos de cada mano en cada ala. Se sienta de nuevo donde momentos antes había estado, quien sabe por cuanto tiempo.- Aquí no hay nada ¿sabes?, noo, no hay nada. Solo arañas gordas y hambrientas esperando polillas grandes y jugosas como tú. Pero eso tu no lo sabías ¿eh? Y si ahora te suelto...¿se lo dirás al resto de las polillas del mundo? La cosa suele funcionar así, tu sabes algo, algo importante, algo malo, algo horroroso... y se lo tienes que contar a tooodoos, para que tengan cuidaaado y no puedan vivir eso tan maalo y horrorooooso. ¿Pero y entonces?- su voz cambia de tono, del dulce sonido de los murmullos que le brindaba al insecto a una rabia contenida difícilmente, alzando la voz por momentos- ¿¡Entonces quién pensará en las arañas?! ¡Dime!¡Quién!¡Quién!- arrancándole ambas alas coge el insecto por el blando cuerpo y levantándose rápidamente , a grandes zancadas, se mete en la habitación de al lado. Allí abre un viejo armario donde hay una gorda y peluda araña estática en medio de su tela. La mujer lanza con desprecio la polilla mutilada a la red. Nada mas rozarla y engancharse en ella la araña acude al inesperado banquete. Mirando con unos ojos que parecería a punto de estallar en lágrimas si no fuera porque estaba vacía de ellas la mujer cierra la puerta del armario de golpe gritando.- ¡Mira quien piensa en las arañas!
-Y las alitas en el suelo- murmura mientras se agacha a recoger las dos extremidades brillantes del insecto y las observa girándolas con los dedos- sin las alitas no eres nada... alitas de plata.
(extracto del 2005)
De polillas culpables e indefensas arañas acechantes, da comienzo este paseo por la espiral del caos.


1 comentario:
tengo mis puntos en esto q lei...
1. la polilla mmm q hacia en tu casa.. seguo buscaba alimento refugio o curiosa la chik.
2. arañas en tu casa? una limpieza...
3. dejar la crueldad... los animales nada tienen q ver solo siguen una cadena de alimentación..
4. no creo q la polilla le contara a sus amigas.. bueno quien sabe no?
5. creo q tienes razon sin sus alas nada puede hacer... y xisten animales aun mas fuertes y hambrientos (nosotros..) q sin lugar a duda no matamos para sobrevivir sino por una diversion un poco insana.. no mate polillas!
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